22.8.08

Sitges


MMmmmmme encanta pasear por Sitges. Supongo que parte del encanto es que no lo hago a menudo. Hace ya varios años que no iba... Y a parte de lo que me gusta, me trae buenos recuerdos. Tuve el placer de trabajar allí durante un tiempo, y aunque me hubiera encantado teletransportarme (acabar la jornada laboral a las 9 de la noche y recordar que vives en Barcelona no es gracioso) era increíble llegar por la mañana, con tiempo suficiente para asomarme al acantilado. Oír el silencio, sólo interrumpido por el romper de las olas. Nadie paseando. El rincón de la calma, como así se llama ese pequeño trocito de cielo, lo era realmente. Nadie más que yo mirándolo todo como si fuera una extraterrestre acabada de llegar al planeta Tierra. Un día incluso llegué a darle las gracias a un Dios en el que no creo, embargada ante la inmensidad del mar y sintiendo la belleza de Sitges a mis espaldas. El sábado pude de nuevo sonreír sus calles, pasear mi alma, nadar sobre los adoquines de la bella Sitges...


4 comentarios:

Jose A. Sencianes dijo...

No lo conozco y tiene que molar, por las fotos me recuerda un poco a Tarifa, que ya sabes voy a menudo. Por cierto... realmente eres camaleónica: sales siempre diferente en las fotos! Un besillo

Cris dijo...

Mmmm...Lo marco para mi póxima escapada a Bcn. Te buscaré como guía!!
Un beso!

Nut dijo...

Jose: Pues no he estado en Tarifa :S. Sitges, dejando de lado su parte más turista, tiene un encanto especial... por el pueblo en sí, por sus casas modernistas y por la huella que dejó allí Santiago Rusiñol. El Cau Ferrat era su estudio, ahora convertido en museo... y en pleno acantilado! Es un lugar fascinante. Al ladito mismo está el Museo Maricel, que fue antiguo hospital. Y enfrente el Palau Maricel, que es otra joyita. Todo eso en el "Rincón de la calma". Se nota que me apasiona, no??? Besos camaleónicos :P

Nut dijo...

Cris: Me sale mi espíritu de guía sin querer!!! En el comentario a Jose se me ha escapado un buen rollo. Y eso sin estar allí. Imáginate lo que puedo agobiar in situ. Pero es que precisamente fui guía en esos museos... y no puedo evitar sentir fascinación por ese lugar. Y el Cau Ferrat tiene, entre otras obras increíbles, una colección de vidrio antiguo espectacular!! Besos, guapa!