30.5.08
18.5.08
LA GATA

Hay una gata en mi balcón.
Me mira y me sonríe con complicidad,
me hace sentir felina también,
como si yo fuera capaz de maullar como ella.
¿Fuman los gatos?
Me enciendo un cigarro
sentada en el suelo, a su lado.
Ahí estamos, ante el Puerto,
ajenas al devenir de las cosas.
Un perro ladra,
se oye un niño a lo lejos.
Pero andamos absortas en otro mundo.
dejando pasar las horas,
aunque seamos siempre esclavos del reloj.
Porque de noche, cuando todos los gatos son pardos,
hasta los gatos se pierden.
Y debo dejar de sentirme gata,
porque mi gata se va.
Se va con sus ronroneos y maullidos,
con su libreta de letra chiquita,
con el brillo de sus ojos de gata
que sonríen sin sonrisa.
Y yo me siento en el balcón
a fumar otro cigarro,
a volver a ser una perra
que cuando nadie mira, dice Miau.
15.5.08
7.5.08
TREN
Subo y bajo del tren sin pensar que la vía continúa hasta donde mi vista no llega y donde mi mente no puede imaginar. Gente que entra. Gente que sale. Como trenes con destinaciones diferentes. Pero compartimos la misma vía. Somos pequeños episodios de una sola historia que alguien (llamémosle Dios) contempla en la tele de su casa.


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